Piedra: Lo más sencillo. Ya estás ahí, en mi naturaleza. Por mucho tiempo fuiste lo que me sostuvo, lo que mantiene mis pies en la tierra, a lo que me aferraba para que no me lleve la corriente.. Mi error quizás ha sido confundirte con piedra preciosa o diamante en bruto. Conozco tus asperezas y he tratado de limarlas; pero por más lisa que quiero que quedes, por más erosión, sigues siendo piedra. No quiero limarte hasta convertirte en arena que se va con el viento o en frágil cristal. Muchas veces me ganaste y terminé aplastada y rota. Lo bueno: ya sé quién eres y sé de tu resistencia. Lo malo: para ganarte hay que envolterte y aún cuando pueda soltarte, en el envoltorio quedan arrugas y huellas.
Papel: Flexible y ligero. Es un misterio lo que vaya a hacer contigo: dibujar un paisaje, escribir una historia, origami...Hay tantas cosas que podrían ser y eso me encanta. Has tenido letras y me has envuelto con tus palabras, pero también a veces me dejas en blanco. Me intrigas y quiero leer el libro completo. Puedo usar goma o corrector para borrar las huellas del pasado.Incluso puedo vovler a pegar los pedazos si es necesario, pero jamás podré regresarte a tu estado original. Me da algo de miedo que te vayas con el viento o romperte y no poderte arreglar.
Tijera: Brillante, puntiagudo, filoso. Sabes lo que quieres y vas directo a cortarlo. A veces me deslumbras, pero también llega a asustarme tu filo. Nadie quiere terminar con cortaduras o hecho pedazos. Puedes ser peligroso. Haz ido cortando detalles y me los has ido dando para que arme un collage, pero me falta el pegamento que lo una todo. Admiro que te han golpeado y eso no te ha quitado la agudeza. No quiero ser el golpe que te destuya.
¿Piedra, papel o tijera? Estoy cansada de jugar. Quiero que la mano que se extienda frente a mi sea una mano que pueda tomar .